jueves, 18 de agosto de 2011

It's hurt to say good bye

Me he dado cuenta que siempre que quiero iniciar una entrada pongo algo como "desde hace días quería escribir".
He empezado la universidad ya y me va genial, es un ciclo diferente y lo estoy empezando bien. En este ciclo tengo mucho tiempo de sobra, estoy llevando pocos cursos y tengo todas las tardes libres, ni siquiera tengo clases tan temprano como para ir a dormir antes de las 11, es decir, tengo tiempo para desvelarme.
En estos días he cambiado muchas de mis rutinas y como ya lo había dicho antes estoy empezando diferente. Me despierta mi despertador con la canción Gone going de Black Eyed Peas, con mucha flojera me levanto a prepararme el desayuno (muy suave dicho sea de paso: leche y tostadas). Para no sentirme sola, prendo el televisor y me pongo a ver Friends (casi siempre me despierto a las 9). Luego, depende del día que sea me voy a la universidad o sino me quedo en casa esperando para ir a la universidad. Como literalmente no hago nada productivo mas que la universidad, me he propuesto un hobby increíble: LEER.
Cuando estaba de vacaciones, fui a la feria del libro anual que hay aquí y me compré un libro: ATRAPADO. Siempre lo leía porque me carcomía la curiosidad de saber qué iba a suceder después. Este libro trataba de que el protagonista quería encontrar a su exnovia muerta hacía cuatro años. Esta curiosidad me llevó a leerla diario: antes de dormir, de regreso a casa, al irme a la universidad.
Yo, al igual que muchas personas, pasamos por problemas cada día, nos enfrentamos a personas que quizás están metidas en nuestras vidas pero nos hacen mucho daño. Creo que no importa la edad que tengamos, hasta un niño de 6 años va a pensar que su problema es el centro del mundo. Así pues, al leer tan seguido, me concentraba tanto en lo que le sucedía al protagonista que ignoraba lo que me sucedía día tras día y me ha gustado.
El recorrido de la universidad a mi casa constaba de un trayecto de 30 minutos (a veces menos, dependiendo del tránsito) y yo leía siempre de regreso o ida. Cada día quería que el recorrido fuese más largo para continuar leyendo pero ya tenía que bajar así que ponía el separador para continuar después.
La vida del protagonista se detenía y la protagonista ahora era yo. Regresaba a lo mismo de todos los días. Bajaba del micro y caminaba hacia mi casa, cruzaba las avenidas, las calles, pasaba por la virgen que está a media cuadra de mi casa. Acompañada, claro, de mis audífonos y música súper suave para que el camino fuese tranquilo. Ya ni siquiera cogía el blackberry, me di cuenta que el maldito celular me había quitado muchas actividades que podía hacer en el día, a lo mucho lo cogía para twittear (ese hábito no se me irá nunca) y para poner next para pasar a otra canción que ya me traía malos recuerdos o era muy pacharaca.
Me di cuenta de todo esto en una de las tantas veces que leía en el micro, estaba sentada al lado de la ventana, hasta que una llamada entró a mi blackberry, era mi hermana que me llamaba para decirme que iríamos a Ripley a comprarle ropa al bebé de la inquilina, nos había invitado al baby shower y no fuimos así que lo mínimo que podíamos presentar era un regalo. Al colgar, antes de retomar la leída, abrí los ojos increíblemente (considerando que mis ojos son grandes) me fijé dónde estaba: a mitad de camino, me di cuenta de la gente que caminaba y que estaba lloviendo. Fue en ese maldito momento en el que las ideas se me metieron a la cabeza -odio que me sucedan esas cosas- y empecé a recordar cosas de mi, cosas de mi pasado, cosas que me habían sucedido esos días, la situación en la que me encontraba, él. Sonaron los cláxones.
Desde pequeña, he odiado leer y creo saber, al fin, por qué no me gusta. Cuando yo era chiquita, mi mamá me daba como castigos leer, me decía que cogiera un libro y que me ponga a leer que a la media hora me preguntaría qué había entendido. Trayendo un poco la psicología y a Pavlov, leer me asustó y me trajo malos recuerdos, mi vieja me había condicionado sin darse cuenta. No quiero decirlo pero tal vez es por su culpa que desde chibola haya odiado hacerlo porque siempre venía de un castigo.
Me puse a pensar en el micro que en todo el tiempo que yo leía ignoraba todo mi alrededor y mis pensamientos, me enfocaba en la situación de la otra persona (el protagonista, alguien que no existía en la vida real) y terminé pensando en que tal vez era bueno leer, porque al final, por unos minutos, la que estaba en problemas no era yo.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Primer Post.



Desde que tengo 11 años he sabido que los mejores amigos son los que siempre están ahí, en los momentos buenos y malos, pero nunca me había dado cuenta de qué tan cierto puede ser eso.
En estos días he cuestionado ese "título" de muchos de mis amigos. Será que lo más importante en un mejor amigo son los años que se conocen? O tal vez lo más importante sea que te de consejos? O tal vez esperan un consejo tuyo pero no te dan nada a cambio? Quiénes son realmente.
Tu mejor amigo no puede ser el que va a visitarte cada fin de semana a verte y a tontear... pero cuando le quieres contar algo, simplemente lo ignora.
Tu mejor amigo no es el que sale contigo en todas tus fotos de facebook.
Tu mejor amigo no es el que te acompaña a todos los tonos.
No creo que tu mejor amigo siempre tenga que odiar a todos tus ex.
No necesitas hablar todos los días con tu mejor amigo, no son novios, solo amigos.
No se crea un pacto con tu mejor amigo ni se promete que van a ser los mejores amigos toda la vida, creo que eso sucede con el paso del tiempo, cuando luego de varios años te das cuenta que sigues hablando con él y que siempre está cuando lo necesitas y tú cuando te necesita.
Que sabe cómo vas a actuar ante alguna situación, el que sabe qué te gusta y qué regalarte en tu cumpleaños, el que sabe qué es lo que te identifica, tus hobbies y tus manías. Con el quien te puedes cagar de risa con tonterías, pero sabes que no hay un pensamiento detrás de todo eso. Con el quien no te da roche hacer nada.
Entonces, concluyo que siempre he tenido un mejor amigo, que después de tanto tiempo, él siempre ha estado para mí y yo he tratado de estar para él. Yo no he necesitado hablar con él cada minuto ni verlo cada fin de semana. Tal vez mi mejor amigo no sea perfecto pero no siento ese deseo de "quisiera que sea así". El no habla mucho y eso es lo que más me gusta.
Dios sabe porque pone a las personas en el camino, y si yo tuve que conocerlo le doy gracias por ello. Hoy más que nunca me he dado cuenta de todo esto.

lunes, 1 de agosto de 2011


Estoy escuchando música, y suena una canción con una entrada increíble. Me sale una sonrisa y me pongo a pensar en que no debo quejarme de nada, que mis problemas no son nada comparados con otros.
La sigo escuchando y estoy esperando la parte rapidita... pero no, parece que es una balada más.
Sí, una más...
'He was my man'
NEXT
NEXT
NEXT
La laptop de mi hermana está en nada, solo hay una tres canciones de los beatles y una que otra buena, qué monse.
Decido por escuchar casi todas, o mejor dicho poner NEXT.
Es una canción brasileña... o no se porque voce, voce. voce es mais bonita que aflor... primavera da flor. (creo que mi portugués es muuuuuy chancado) NEXT
Uy, no, una buena canción, balada, corta venas, pero buena canción... Gloria Estefan, tan linda ella... 'No te olvidaré... solo pienso en ti... jamás comprenderé como te perdí, y aunque el tiempo ya pasó, desde que todo terminó, aun no sé que sucedió (...) Si necesitas de una amiga...' QUÉ!? No. NEXT.
Bueno, escuché muchas... me quedó con 'Corre dijo la tortuga'
Mi vida ha mejorado rotundamente. Ahora leo, oigo música y ya no entro a la pc (solo hoy porque quería hacer skype con mi hermano).
Siento que ha sido una mala entrada, en verdad quería empezar diferente, pero la canción no me ayudó, perdón pero ya tocaba escribir, tengo muchas ganas de hacerlo pero no sé qué poner.
Suerte. :)

lunes, 25 de julio de 2011

Líneas sinceras.

Ayer, mientras me deprimía y le trataba de contar a una amiga lo que había sucedido sobre mi relación amorosa, esta amiga sin ganas de querer oírme... creo yo, me dice que escriba.
Qué escriba? se refería a que escriba en mi blog, yo no sé si escribiré de la puta madre pero sé que puedo hacerlo y que no tengo parámetros. No pienso en quién los está leyendo y me dejo llevar por el sonido de las teclas y el feeling.
Acabo de terminar de leer posts míos anteriores y me di con la sorpresa de que no creía que yo había escrito todo eso, son cosas que yo jamás se lo diría a alguien... cosas que probablemente no se lo podría decir a alguien en la cara.
Tal vez sea este un defecto y es por esto que pienso que el quien quiera estar conmigo se debe enamorar de mis posts o acaso será al revés?
Básicamente al escribir, no es otra persona, soy yo, mi yo interior. Si quieres que yo te diga algo, dime que lo escriba, es más sincero.

sábado, 11 de junio de 2011

Yo sí cambié el final de la película. (II)


Hace días no escribo ni mierda y me arrepiento de ello. Me hubiera gustado escribir esta historia día tras día como si fuese un diario pero no he tenido tiempo... y supongo que no hubiera sabido tampoco cómo empezar con todo esto.

Se acuerdan del chico de "Suponer o creer que es realidad" ? Es lógico que se habla de alguien, es lógico que es no es un chico del momento, si no de un gusto de años. Empecé esta entrada con la clara idea de contarles la continuación de ese raro poema, qué sucedió con esta chica tan con ganas de querer amar y que sea él, el que merezca su amor. Suena un poco meloso este inicio pero bueno.

Esta es la historia, de una chica joven que le gustó el primo de su amiga por más de 3 años y que con el paso de tiempo empezó a considerarlo su mejor amigo, sus sentimientos eran confusos, un día sentía que era lo mejor de lo mejor y otro que solo eran amigos. Fueron los 3 años más raros, pero hermosos por la gran amistad que se tenían.
Cuando se conocieron, en el 2005, ella tenía 12 y estaba en 1ero de secundaria; él, 15 y estaba en 3ero.
Ella estudió en colegios de mujeres siempre. Odia su último colegio. Cree en Dios. Ella viene de una familia cuyos padres tienen un aproximado de 30 años de casados, tiene una hermana que es tres años mayor que ella y un hermano que es figura paternal para ella. Es una persona que cada día piensa en madurar un poco y piensa antes de actuar siempre (o trata de hacerlo), es muy fiel a sus ideales y casi nunca se deja pisotear fácilmente. Es un poco tonta e ingenua para algunas cosas. Trata de no ser predecible. Evita los problemas, y siempre trata de huir de ellos, reírse es su mejor solución. Lo que más ama es reírse y estar a lado de las personas que la quieren. Es capaz de defender a sus amigos por cualquier cosa. Odia que la comparen, odia la indiferencia. Es una alpinchista (de 'al pincho'). Siempre había sido muy cariñosa pero con el paso de los años, eso empezó a cambiar en ella. Aprendió a no decir lo que siente si no a demostrarlo. No ha tenido muchas experiencias amorosas, no lo cree necesario. No es de las personas que podría arriesgar una relación que le podría durar una vida por algo que le podría durar unos segundos. Sabe disimular y fingir. Es mentirosa a veces. No cree en la perfección. Es desordenada, rebelde, floja, adolescente. No tiene un estilo de música definido. Le gusta marcar con su originalidad. Cada vez que le piden que se describa no sabe qué decir. Ella ama el morado, rosado, verde limón. Odia leer, ama la lógica-matemática. Lo mejor de ella es que puede conocer a las personas en su totalidad.
Él estudió en colegios diferentes. Ha vivido con su abuela y sus tías por mucho tiempo. Tiene medios hermanos, considera a sus primas hermanas. Su tía es como su mamá, tiene 2 , su mamá mamá y su mamá (tía), casi 3 con su abuela. No sería capaz de faltarle el respeto a una mujer. Trata de controlar su ira, sus celos, sus sentimientos negativos. Es de carácter fuerte, pero de corazón débil. Tiene un buen sentido del humor, se hace el payaso para poder hacer reír a la gente. Es un poco vanidoso. Celoso. Cariñoso. Entregado. Despistado. Olvidadizo. No dice muchas cosas de las que piensa. Tiene miedo de herir a la gente. Predecible. Engreído. No ha tenido muchas relaciones amorosas pero ha querido de verdad. Gustos ha tenido por montones. Odia no recibir lo que él da. Como preferencias musicales tiene al hip-hop y sus derivados. En cuanto a amistad, tiene dos mejores amigos. Odia perder. Le gustan los retos, pero tiene que ganarlos para que sean más intensos. Prefiere leer, nada con la lógica-matemática. Él ama el color negro, rojo.
Este es un pequeño resumen de cómo son ellos de verdad. Ellos se han tenido confianza desde siempre, al año de haberse conocido, se dio la primera revelación de lo que cada uno sentía por el otro, por no resultó, probablemente haya sido lo mejor. Cada uno siguió con su vida, pero ella siempre tenía el recuerdo de lo sucedido, no pensaba en que en el futuro podría suceder, pero el gusto sí se había quedado con ella. Él, en cambio, tuvo muchos gustos más, tal vez siempre pensando en ella pero no como algo seguro. A ella no le importaba mucho, total eran amigos y esa relación era increíble. A veces le jodía que él le contara de cada chica que le gustara pero tuvo que comprenderlo, era un gusto pero la amistad pesaba más que cualquier cosa. Salían casi todos los fines de semana, fueron al cine juntos, jugaban P.S. siempre, jugaban jenga. Ella estaba para él siempre. Habían pasado casi 2 años desde que se conocían y él ya habría terminado la secundaria y debía irse a vivir con su mamá, su mamá vive en E.E.U.U. Esto significaba que no se iban a volver a ver por mucho tiempo, fue el mejor año juntos que pudieron tener. Tal vez no tuvieron una foto juntos, pero las imágenes se quedan en sus recuerdos. Tal vez pudieron hacer más. Ella le escribió una carta, él le escribió una. Se prometieron amistad por siempre. Lógico, ni ella podría haber encontrado una igual ni él hubiera encontrado una chica así. No se despidieron y no porque no quisieran, si no que no pudieron verse por última vez. Hasta que justo el día que él se iba, ella por motivos X fue a Primavera y él por motivos obvios (su despedida) fue también. Sin querer se encontraron y se despidieron, nadie lo planeó. No fue una gran despedida, fue un 'ajá, nos vemos ya?'. Él E.E.U.U. , ella en Perú. Él sentía algo por ella, ella algo por él pero todo se quedó ahí.
 Han pasado ya 3 años desde que se fue, se podría pensar que se alejaron y que nunca sucedió algo. Pero gracias a las tecnologías (devota de la ingeniería de sistemas la redactora), la comunicación fue continua. Ella tenía una relación, él estaba enamorado, y a pesar de ello seguían siendo amigos. Ella acabó con la relación porque... porque no era lo mejor del mundo. Él, luego de dos años, terminó la suya porque tampoco daba para más. Los motivos están de más. A pesar de celos de personas externas, todo en ellos seguía igual. En todo ese tiempo de amistad, a veces las conversaciones se ponían en ambientes sentimentales donde cada uno estaba apunto de decir algo pero ninguno se atrevía, era el riesgo de perder una gran amistad, era el riesgo de que él sepa que ella aún lo quería. Las dudas siempre surgían, él estaba seguro de lo que ella sentía, ella no tanto, ella siempre quería pasar desapercibida. Los celos de uno al otro cada vez eran más obvios pero aún así, nada sucedía. Ya los dos solteros mas no solos, volvieron a hablar de ello. Cada uno con el temor de que quizás la gran amistad se pierda... un gran riesgo, pero como riesgo que era, se debía arriesgar. Ella estaba dispuesta, ¿cómo no? Si ha sido su gusto más duradero, algo que ella lo veía muy lejano hasta imposible... Él tenía el temor pero decidió arriesgarse. De la amistad pasaron a cosas más fuertes, cada uno se dijo lo que sentía, lo que pasaba por su cabeza cada vez que mencionaban a otras personas. Si como amigos tenían confianza, esto ya era algo diferente para ellos. A pesar de lo dispuesta que ella estaba por querer estar junto a él, se le hacía un poco difícil aceptarlo, tantos años y al final sucedía, era duro porque en todo el tiempo de amistad que tuvieron no podía demostrar lo que sentía y ahora tenía que decirlo. Él, por otro lado, se dio con todo, le decía cada minuto que la amaba y que agradecía todo lo que sucedía. Es ahí donde ella coge la seguridad y el amor que le tenía empieza a demostrarlo de una forma diferente. Aunque él odiara que no se lo dijera explícitamente, tenía que entender que para ella era difícil y tenía que entender el idioma que ella utilizaba. A pesar de que se conocían bastante, no se conocían como novios, él tenía que aprender mucho de ella y ella de él. Él es posesivo y celoso, mientras ella una chica un poco más relajada. Él tuvo que aprender a controlar los celos, ella a decir adjetivos constructivos. Ella tuvo que aprender a demostrar lo que sentía, él a aguantarse la ganas de querer oír un 'te amo'.


Esta historia no ha terminado, de hecho, está en el auge. Ella está enamorada de él y él está enamorada de ella. Han prometido estar juntos siempre, casarse, tener hijos y muchas cosas más. Porque a pesar de ser novios, son amigos... mejores amigos. Y no es una relación de pura posesión ni de celos ni vómitos amorosos, si no una relación divertida en la cual no pueden parar de reír. De las pocas peleas que han tenido hasta ahora, su mejor herramienta es la comunicación, y creo que cada uno de ellos trata de hacer que todo sea perfecto y también de no cometer errores. Ella confía en él, él confía en ella.
Yo sí creo en la amistad de un hombre y una mujer, pero si empieza con algo diferente como ellos, no cambiará nunca. Y debo admitir que he borrado un montón de veces el 'nosotros' en 'ellos' y el 'yo' en 'ella'.